¿Me conviene más un préstamo personal o la tarjeta de crédito?

Enviado por Equipo Comparabien el Vie, 10/04/2015 - 12:04
Cuando buscamos financiamiento, debemos analizar las opciones que tenemos disponibles para saber cuál es la que más se ajusta a nuestra necesidad.

Marcela saldrá de vacaciones a fin de mes y se muere por viajar al exterior. Ha calculado los gastos que haría y lo que ahora se pregunta es cómo obtendrá el dinero que necesita. Por otro lado, Antonio, quien también sale de vacaciones a fin de mes, quiere terminar de remodelar su estudio. Al igual que María, tampoco sabe cómo financiar esos gastos.

Ambos tienen tarjetas de crédito pero también están considerando solicitar un préstamo personal. Las dos opciones son válidas pero tienen diferentes condiciones.

¿Si uso la tarjeta?

  • Debés comprobar que tu línea de crédito sea lo suficientemente grande como para cargar el gasto que harás.
  • Esta opción es ideal si el usuario sabe que recibirá un monto de dinero extra que le permitirá cancelar las cuotas antes de que venzan para evitar el cobro de intereses adicionales.
  • Si alguno de los meses contás con poca liquidez está la opción de realizar el pago mínimo; sin embargo, esto también ocasiona que la deuda se agrande y cobren más intereses.
  • Si ya tenés con una tarjeta de crédito, no tenés que hacer ningún trámite para realizar tu compra así que ahorras tiempo, a diferencia del préstamo personal en el que debés realizar más trámites.
  • Acumulás puntos para el programa de descuentos que te ofrece tu tarjeta.
  • Si todavía no tenés una tarjeta y estás considerando sacar una, o si solo querés saber si hay otras tarjetas que ofrezcan mejores cosas que la tuya, utilizá el comparador de tarjetas de crédito de Comparabien y encontrá toda la información necesaria en dos pasos.

    ¿Si pido un préstamo personal?

  1. Podés obtener mayores montos de financiamiento que con la tarjeta.
  2. Es recomendable cuando todos los meses se dispondrá de la cantidad pactada en tu cuota mensual, ya que esta no aumentará, como podría pasar con la tarjeta de crédito si consumís algo durante el mes.
  3. Si el préstamo se solicita al banco donde ya tenés una cuenta o tarjeta, podrían ofrecerte mejores tasas de interés.
  4. Por último, los intereses que se cobran por el préstamo personal son mucho más bajos que los que se cobran por una tarjeta de crédito.
  5. Si Marcela, Antonio y vos, se deciden por el préstamo personal, usando el comparador de préstamos personales podrán ver cuáles son las tasas de interés que se ofrecen y simular la cuota que pagarían mensualmente.

    Buscar financiamiento no es complicado cuando se sabe cuáles son las ventajas y desventajas de cada opción. Escogé la que más te conviene y empezá a cumplir tus sueños.