El paso a paso para obtener una buena tarjeta de crédito y no morir en el intento

Enviado por Equipo Comparabien el Mié, 03/07/2019 - 17:54

Algo que es preocupante en el país es la forma en que las personas manejan sus tarjetas de crédito. Son muchos los que tienen más de una, y si bien esto no es un crimen o algo negativo, endeudarse con ella, gastar más de lo que tienen o dividir todo en cuotas, sí se convierte en un problema.

El mundo de las tarjetas de crédito puede ser muy seductor y la clave para dominarlo y usarlas en su beneficio es tener la información correcta. Entonces, ¿cuál es el paso a paso para obtener el plástico que más te conviene y manejarlo de manera correcta? Si quieres saberlo, ¡has llegado al lugar correcto!

Asegúrate de comprender qué son
En primer lugar, ¿entiendes qué es una tarjeta de crédito? Puede sonar a burla, pero lo cierto es que muchas personas asocian su tarjeta con dinero extra; suelen verla como un aumento de salario cuando no tiene nada que ver. Tener un plástico no significa que tienes más dinero o vía libre para gastar más. Simplemente puedes adquirir ciertos bienes y servicios sin la necesidad de pagar inmediatamente por ellos; es decir, te “prestan” el dinero.

Conoce los pagos que debes realizar
No solo pagarás por lo que compres, sino que, en caso de diferir el gasto a varias cuotas, también tendrás que pagar intereses y estos dependerán de la tasa que te otorgue el banco o la entidad financiera con la que busques la tarjeta.

Ahora, estos no son los únicos costos que se asocian al plástico. Existen seguros que se cobran mensualmente, así como la cuota de manejo, pero en algunos casos, puedes exonerar esta última. Por ejemplo, te piden que todos los meses tengas un consumo de un monto mínimo, y si cumples, logras exonerar algunos de estos pagos. Otro pago adicional tiene que ver con los avances de efectivo. En la mayoría de casos, se cobran comisiones al realizarlo, dependiendo del cajero o medio por el que se realice.

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Busca una tarjeta con beneficios adicionales
¿Sabías que, al adquirir un plástico, la entidad financiera te ofrece diferentes beneficios? Así es. Pueden ser millas, descuentos en establecimientos, devolución de compras, acceso a soles VIP en aeropuertos, entre otros. Lo ideal es que escojas aquellos que realmente puedas disfrutar, dependiendo de cuál es tu perfil. Esto hace que tener una tarjeta de crédito sea el doble de conveniente.

No te cases con ninguna opción
La peor decisión es elegir a la primera. No te cases con algún banco si antes no has revisado cuáles son las propuestas de otras entidades, ya que podrías perderte de algo interesante o que te convenga más. Más que guiarte por las publicidades, busca opiniones reales de personas y utiliza herramientas web que te den la información que necesitas, como el comparador de tarjetas de crédito de Comparabien.com.ar. Al utilizar este tipo de herramientas, podrás conocer cuál es la tasa de interés que ofrece cada banco, qué beneficios obtienes, cobros adicionales, entre otros.

No tengas miedo de preguntar y volver a preguntar
Ante las dudas, no tomes ninguna decisión. Recuerda que es el deber del asesor financiero responder todas tus preguntas, hasta que ya no haya dudas y estés tranquilo con la decisión que tomarás. No lo olvides, la información es la mejor arma para tener éxito financiero.

Sobre el uso de tu tarjeta:

¿Conviene retirar efectivo?
Ver tu tarjeta como una fuente de dinero en efectivo no es algo conveniente. Lo normal es que las entidades financieras tengan una tasa de interés más elevada para estos casos y que te cobren comisiones adicionales, lo que significa que el dinero que retiras termina costándote mucho más caro de lo que piensas. Si necesitas efectivo, te conviene más un préstamo personal.

Los expertos financieros recomiendan que no utilices tu plástico con este fin, a menos que se trate de una emergencia; aun así, busca devolverlo en el menor tiempo posible.

Apunta a ser totalero
Ser totalero implica pagar tus consumos en una sola cuota. ¿Cuál es la consecuencia inmediata de esto? Que no pagarás intereses y además, aprenderás a diferenciar cuándo usar tu tarjeta y cuándo no, así como cuándo debes detenerte, pues no podrás afrontar el gasto a fin de mes. Ser totalero es algo muy bien valorado por los bancos; así ganas puntos para tu historial crediticio.

Eso no significa que no puedas utilizar el financiamiento en cuotas en ningún momento. Las cuotas son recomendables cuando el gasto es muy grande y puede desestabilizar tu presupuesto. En ese caso, financia tus compras a tres o seis meses como máximo.

Johanna Bernuy | Periodista y blogger

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